Cote Roces: De Mareo a Europa con el corazón rojiblanco.
- 5 mar
- 17 Min. de lectura
Puedes escuchar la entrevista entera a continuación o leerla en la parte inferior:

Hablar de Cote es hablar de Sportinguismo. Nacido en septiembre de 1989, José Ángel Valdés Díaz es una leyenda para el Real Sporting de Gijón. A lo largo de su carrera defendió camisetas lejos de casa, creciendo en otros vestuarios y viviendo experiencias que lo hicieron mejor profesional. Sin embargo, pese a su gran salto a Europa, nunca perdió esa sencillez que le caracteriza ni el vínculo con Roces y Gijón, su casa. Su regreso no fue solo una decisión deportiva, fue una declaración de amor.
Como él mismo dice: “Volví al Sporting para cerrar un círculo, debutar aquí y retirarme aquí”. Una frase que retrata su lealtad y el profundo sentimiento de pertenencia de alguien que, más allá de los equipos en los que jugó, siempre tuvo claro cuál era su hogar.
Real Sporting de Gijón-Primera etapa
Vamos a empezar con la primera etapa en el Sporting de Gijón, cuando debutaste, debutaste siendo muy joven. ¿En qué momento pasas de ser un crío y soñar con jugar en el Molinón, a estar allí jugando?
A ver, ¿cómo te explico? Yo creo que no era muy consciente de lo que era, tenía 18 años. Llegar a jugar en el en El Molinón fue una cosa increíble y creo que un proceso natural. Yo empecé desde el Benjamín hasta el primer equipo y fue poco a poco. Y bueno, creo que como siempre digo, el Sporting para mí fue el que me lo dio todo porque sin esa ocasión o esa oportunidad que ellos me dieron, no podría haber hecho la carrera que hice.
Ahora está muy presente el tema de los benjamines. No sé si has leído la noticia de que pretenden prescindir de él. ¿Qué opinión tienes de ello?
A ver, yo leí algo, sí que es verdad que me enteré y tal, pero no sé hasta qué punto será cierto eso… Yo que vengo de ahí, el primer equipo que jugué en el Sporting fue en un Benjamín, no me gusta mucho que el Benjamin se pierda. Creo que bueno, todo el mundo que pasó por el equipo Benjamín, es donde empiezas a mamar un poco el Sporting y luego pues también que igual pierdes captación, digamos, porque te estás quitando un equipo. Desde mi punto de vista, creo que sería una pérdida.
Volviendo a tu debut, debutas contra el Barça. Un Barça que era bastante fuerte, estaba Messi junto a muchísimos más jugadores que eran estrellas. ¿Sentiste algún tipo de presión al ser defensa y tener que cubrir a las estrellas del momento?
A ver, como dije antes, creo que era muy poco consciente de la situación y de lo que era jugar, sobre todo, en primera división y Messi. Creo que no le daba tantas vueltas. Por un lado, es bueno, porque creo que te hace jugar tranquilo, jugar relajado y demostrar lo que tú sabes, por eso todo lo que me fue pasando en la carrera lo tomé con tanta naturalidad... Yo lo achaco a que yo podría ser un poco inconsciente en muchas situaciones con 18 años, por eso no lo vi como algo muy temeroso, sino que intentaba hacerlo lo mejor posible y ayudar al Sporting.
La Roma- salida del Sporting y su fichaje

Con 21 años te toca dejar atrás Gijón, tu barrio, tu familia. ¿Cómo viviste afrontar esa situación siendo tan joven y viniendo todos como tan de golpe?
Sí, eso fue lo más duro para mí, marchar de Roces, de mi familia, de mis amigos. Creo que fue lo que más me costó y dejar al Sporting, que era el equipo que me lo dio todo. Me acuerdo de que lloraba y no quería irme. Lloraba como un crío, vamos. Pero bueno, circunstancias del club, en esa época necesitaba pues el dinero y en ese caso yo era un activo y tomaron la decisión de venderme. Fue duro, pero bueno, al final intenté hacerlo lo mejor posible en la Roma también, donde fui, y muy contento también de haber estado con Luis Enrique compartiendo vestuario.
O sea, se podría decir que te fuiste por hacer un favor al club de ese dinero. Por ayudar más que tú que por impulsar tu carrera.
Sí, a ver, yo jugaba en Sporting porque era lo que me gustaba, nunca tenía como en mente querer irme a ningún lado. Solamente que bueno, pues hay circunstancias y en esa época, pues el Sporting necesitaba el dinero, luego pues la verdad es que tú eras un activo, en este caso era yo, tomaron esa decisión y poco más puedes hacer. A ver, era una buena operación para ellos, entonces claro… cuando pesa tanto el dinero que te iban a dar y en la época, al final tú con esa edad, siendo tan joven también te sientes un poco presionado por todos los lados, es así.
Bueno, ligado al fichaje de la Roma, en el verano del 2011, muchos equipos llamaron a la puerta, eras joven y habías demostrado que servías para jugar en categorías altas. Y se anuncia tu fichaje por la Roma. ¿Qué factores dieron el inicio de ese fichaje y no el de otros clubes? ¿Crees que influyó Luis Enrique en él?
Sí, está claro, yo creo que Luis Enrique tuvo una importancia muy grande en que yo estuviera, o que la Roma me fichase. Volviendo a la otra pregunta, si no está Luis Enrique, me hubiera quedado aquí en el Sporting y porque no me me quedría nadie, yo creo. Y en este caso yo creo que también Luis, al ser aficionado al Sporting, nos vería muchos partidos y me tendría pues echado el ojo, entonces cuando él fichó por la Roma, pondría mi nombre encima de la mesa y fue así como se concretó todo el fichaje.
Durante tu paso por la Roma, compartiste vestuario con grandes leyendas del club. Teniendo en cuenta con quién compartías vestuario y el peso de la camiseta de la Roma, un equipo que es muy querido en la ciudad, la afición de la Roma es casi como la del Sporting, yo diría. No igual. Casi. ¿Llegaste a sentir cierta presión por ello?
A ver, vuelvo a lo mismo, a la inconsciencia que tenía yo con 20 años, porque la verdad es que no me paraba a pensar en todas esas cosas. No sé si era suerte o desgracia, pero creo que eso a mí me ayudó mucho en mi carrera en ciertas cosas no ser tan consciente o no pararte a pensar muchas cosas más allá. Y al principio, pues todo estaba bien, pero creo que luego durante el año se fueron dando unos acontecimientos que sí es verdad que luego pues bueno, Luis Enrique tampoco lo estaban respetando mucho y la afición, entonces ahí sí es verdad que luego sentíamos como la presión de salir a jugar al campo y un poco ese miedo a no fallar. Igual fue el único club que echando la vista atrás yo pude sentir, si eso es presión, pues tener miedo a intentar hacer las cosas en el campo, digamos.
Una Real Sociedad de Champions

Llegamos a la Real Sociedad. Llegaste a una Real Sociedad que vivía uno de sus mejores momentos. Jugaste Champions con ellos. ¿Cómo recuerdas aquellos partidos y aquel tiempo allí?
La Real Sociedad es, después del Sporting y del Eibar, creo que mi equipo favorito porque bueno, ir a ese club para mí me cambió mucho, venía de estar en Italia, en la Roma y llegar a Donosti pues fue aire fresco por la gente del País Vasco, que es súper amable, súper guay. Luego tanto el club como los jugadores que había, pues me hicieron todo mucho más fácil y también fue increíble haber podido jugar en la Real.
Eibar- “Una parte más de mí”

Ya con esta respuesta nos dejaste claro lo importante que fue para ti el Eibar. Y muchas veces lo has hablado. En una entrevista habías dicho que el Eibar te había dado muchísima comodidad. Queríamos saber a qué se debía, ¿Qué factores se dieron para que se sientas tan arraigado con el equipo?
Pues es que era… Era como… Yo lo veía como una parte más de mí o de mi forma de ser. Era un club, pues muy campechano, muy normal y creo que bueno, teníamos a un entrenador que era un tío normal como quedan pocos, hasta cualquiera que trabajaba en el club. Entonces, te marca mucho ese aspecto porque era todo normalidad absoluta y tranquilidad no sé cómo explicarlo, pero es que hay que vivirlo porque es difícil explicar lo que es el Eibar para los jugadores, porque no parece que estás jugando en un equipo de primera división o de segunda división. Es totalmente diferente, puede ser jugar como, sin faltar respeto a nadie, en el Marino o algo así, pero en primera. Y entonces eso te marca, te hace quererle siempre y yo después del Sporting es el equipo que animo y quiero que le vaya bien siempre.
¿Qué momento más te ha marcado estando en Eibar? ¿Señalarías alguno en concreto?
No sé, es que todos, una vez que llegué ahí ya me di cuenta de que era diferente a lo que había por ahí. Y luego, no sé, los partidos en Ipurúa creo que me marcaron todos en el sentido de que, jugando a un estilo muy peculiar, éramos un equipo súper competitivo y exprimíamos al máximo nuestras opciones de plantarle cara a todos los rivales.
También estando en Eibar, te lesionaste. ¿Cómo fue para ti esa lesión, cómo la viviste?
Pues otra vez, normalidad, dándole normalidad. Bueno, a ver, son momentos que marcan a los jugadores y tal, pero bueno, creo que lo mejor es darle normalidad y yo en ese caso, pues me operé e intenté recuperarme lo mejor posible. Y en siete meses o así ya estaba otra vez jugando. Si es verdad que cuando más dudas te entran, o a mí, es una vez que volví a jugar con esa lesión. Al principio me rompo, tal y digo, va venga, pues es lo que hay, no puedes hacer otra cosa, normalidad y p’alantre. Y entonces cuando volví ahí es cuando yo me sentí como, uff, todavía me falta, igual no llego otra vez a mi nivel, con la lesión de ligamentos pierdes confianza, luego cuando vuelves… Ahí sí que sentí un poco el decir: “joder, que duro es esto”. Por el tema de no verme a mi nivel, pero bueno, con el tiempo, pues otra vez vas enganchando tu máximo nivel.
Con esa lesión muchos jugadores piensan en dejarlo o en bajar la categoría, bajar el nivel. ¿Llegaste a pensar en dejarlo?
No, eso ni se me pasó por la cabeza. Lo único que pensaba era poder recuperarme una vez que empecé a jugar, poder recuperar el nivel que yo tenía anteriormente. Porque yo sentía que sí, jugaba, pero estabas como muy pensativo en la rodilla, o eso me pasó a mí. Entonces, hostia, hasta que no se te quita eso de la cabeza, pues juegas un poco con miedo, así por decirlo de una manera.
Un Oporto de estrellas

La siguiente pregunta es sobre tu paso por el Oporto, donde tuviste la suerte de jugar en un gran equipo. Compartiste vestuario con una leyenda también de la selección, Iker Casillas. Ya has hablado de él en alguna entrevista y bueno, queríamos saber qué decías de Oporto y de los jugadores con los que compartiste vestuario.
A ver, creo que puede ser en el equipo en el que jugué con jugadores de de más nivel, digamos, con todos los jugadores que jugué tenían nivel pero creo que el Oporto tenía unos jugadores de mucho nivel. Estaban también Casemiro, Danilo que jugó en Madrid, Alex Sandro que luego jugó en la Juve. Tello, Jackson Martínez, Héctor Herrera, no sé, creo que era un equipo de muy alto nivel, los jugadores más talentosos con los que yo coincidí jugando. Y luego bueno, pues también vino Iker, que aquí ya lo conocemos, las paradas que hacía y bueno, desde pequeño también me gustaban los porteros y yo siempre digo que me gustaba cómo paraba y me acuerdo de disfrutar mucho viéndole. Y para mí luego pues tenerlo como compañero fue un placer y disfrutar de esa vivencia, no sé, yo solo me siento agradecido a todo lo que me sucedió.
Regreso a casa- Segunda etapa en el Sporting

Decides regresar al Sporting de Gijón. Queríamos saber si fue más como una decisión sentimental o fue únicamente deportiva.
Fue sentimental, ese año tenía un contrato en el Osasuna y decidí volver porque era, como le dije a mi agente en aquel momento: “era lo que a mí me motivaba y lo que más sentía”. No sentía el irme a otros sitios, quería que si se daba la oportunidad, ya que no sabía si el Sporting quedría o no, de volver porque creo que era el momento, que era, pues cómo decirlo… no sé, yo creo que me fui pronto de aquí y creo que igual no di todo lo que yo creía que podía haber dado y que ellos también, la afición, me dio mucho a mí sin yo dar tanto. ¿Sabes? Entonces era como un: “joder, yo tengo que volver, demostrar y jugar en el equipo que más yo siento” y en el Molinón, donde más sentí el jugar fue en ese campo, ningún otro estadio me hizo sentir lo que me hizo a mí sentir el Molinón, o sea, que era como algo que yo tenía dentro, nunca lo oculté y que siempre, no sé, fui sportinguista y siempre tenía en la mente poder volver algún día.
O sea, se podría decir que pusiste mucho de tu parte para volver, más de lo que, obviamente, habrías hecho para cualquier club.
Sí, a ver, yo pues eso, en Osasuna ese momento yo tenía contrato, pero bueno, Osasuna también dijo: “si te vas, no pasa nada”. Y en ese momento, pues había temas de contratos y había que solucionarlo. Yo al único que me quería ir era el Sporting, si no no me hubiera venido. Entonces, sí, puse de de mi parte, pero bueno, tampoco quiero con eso como centrar todo en eso, de que tal… Yo vengo porque quiero venir al Sporting y ya está.
¿Habías pensado en volver antes?
Yo, desde que me fui, siempre pensé en el Sporting, la verdad. Siempre tenía presente poder volver y jugar. Pero claro, es que luego en el fútbol depende de tantas cosas que se den situaciones. Yo desde que me fui, nadie se había interesado por mí en el Sporting hasta que pues ¿Cuándo fue? 2022 cuando vuelvo, pues se interesan y entonces se da la oportunidad, pero hasta ahí, nadie había hecho nada porque yo pudiese volver, pero yo siempre sentí el Sporting y siempre lo vi, siempre sentí como que era mi equipo y así fue.
Con tu vuelta al Sporting, pudiste vivir, con Miguel Ángel Ramírez, uno de los mejores Sporting, la verdad, o sea, desde que está en segunda, desde que hemos vuelto a segunda, yo creo que es de lo que mejor recuerdo guarda la afición. ¿Qué recuerdo guardas tú del año del playoff?
Fue increíble porque, como siempre digo, Ramírez nos hizo mucho mejor equipo, veníamos de un año anterior un poco difícil y creo que él nos hizo mejores a todos. Pero fue un año increíble con un grupo muy bueno de jugadores, de personas, que yo creo que eso es importante… y fue una lástima porque a mí me hubiera gustado subir con el Sporting, sería mi título, ya lo dije y no pudo ser, pero creo que los recuerdos van a estar ahí. El partido del Eibar aquí que ganamos y todavía nos hacía seguir con opciones de playoff, fue muy emocionante, también el último en Elda... bueno, el año en general creo que fue intenso, fueron buenos recuerdos, los recibimientos de la afición, la gente en el campo cómo se entregaba, creo que fue un año pues que no lo conseguimos subir, pero creo que el sportinguismo estará orgulloso de ese equipo, digo yo.
Bueno, con tu marcha dejaste un poco un vacío en el sportinguismo, la verdad. A todo el mundo nos dolió el comunicado. Fue un poco repentino, la verdad. ¿Te habría gustado quedarte, si se hubieran dado otras circunstancias, una temporada más?
Yo empezaba la temporada pasada sabiendo que era mi último año de contrato. Entonces, la idea de retirarme rondaba por mi cabeza, no era tonto porque yo también tenía claro que no quería seguir jugando más en ningún otro equipo. Yo quería acabar mi carrera aquí porque es donde empecé y donde acabé, así es como veía yo las cosas. Y era como cerrar el ciclo a mi carrera y qué mejor manera de poder acabar en el club que me dio la oportunidad. Entonces esa idea siempre estuvo ahí y también tendría que ver cómo avanzaba el año y bueno, pues las circunstancias que van sucediendo, pues creo que hubo situaciones en las que yo veía que el Sporting pues necesitaba gente joven, gente con otra, digamos… con otra forma de jugar o un relevo. Creo que yo pues pues es lo que sentía y notaba. No era por tema físico ni nada, sino porque sentía que yo… sentía eso, sentía que era un cambio de generación y que había gente joven que venía detrás, que estaba haciéndolo bien y que son del futuro porque la gente joven es el futuro y son los que tienen que tirar para arriba de esto. Y fue un poco así.
Ahora ya empezamos con las preguntas sobre tu nueva realidad. Un poco ligada también a la primera pregunta, pero al revés. ¿Cómo pasas de ser un jugador a volver a ser ese aficionado?
Muy fácil. No sé, dándole normalidad, es que no no hay más. Fui jugador, vale, ¿y qué? Pues ahora aficionado, no sé… Nunca me sentí un tipo especial, la verdad. Siempre normal, me tocó jugar en el Sporting, defender a mi equipo y eso sabes que se te va a acabar, entonces, una vez que te acaba, si eres aficionado al Sporting, pues lo animas. Y en mi caso, pues como soy aficionado del Sporting, pues no me queda otra que animar y verlo. Y así es como lo afronté.
¿Piensas en volver a estar en el campo?
A ver, no te voy a mentir. Al principio igual los primeros partidos los veía, y sobre todo en directo, por la tele, y es verdad que igual te entra las ganas de saltar al campo, pero es que ya está, ya acabó tu etapa y ye lo que hay, como decimos aquí.
Así siguiendo un poco también sobre el equipo, quería preguntarte por la cantera, por Mareo, ya que este año han debutado bastantes jugadores como Manu, Alex Oyón, Iker con el primer equipo. ¿Cómo ves eso? Ya que tú fuiste como ellos.
Yo lo veo perfecto, que suban canteranos del Sporting porque creo que por historia somos un club que tira de la cantera. Para mí lo veo perfecto, como bien dices tú, yo pasé por ahí, fui canterano del Sporting y creo que eso es bueno para el club porque al final que subas esa gente te va a dar un arraigo, una identidad, un sentir lo que es el Sporting, Mareo… y pienso que son importantes, pero también hay que tener el nivel futbolístico. Como siempre digo, va por hornadas, creo que hay hornadas que te vienen mejores, como les pasa al Madrid o al Barcelona, y otras que te vienen peores, pero eso ya son los ciclos del fútbol. Yo creo que es importantísimo para un club como el Sporting, tener a gente de la casa porque eso te da identidad y arraigo que para mí es importante dentro de un vestuario.
Hemos hablado durante la entrevista de varios entrenadores que te han entrenado, como Luis Enrique y Ramírez. ¿Hay alguno que no lo haya hecho que te hubiera gustado mucho tenerlo como entrenador?
Guardiola. Sí, sí.
Hablando también un poco del playoff, esta temporada también el Sporting está muy cerca de él. ¿Crees que Borja podrá llevar otra vez al equipo a primera o intentar llevarlo como hizo Ramírez?
Yo creo que sí, que está en el camino. Yo creo que lo está intentando y estamos ahí, creo que hay buen equipo, creo que hasta ahora el míster está haciendo bien las cosas. A mí me gusta el Sporting, la verdad. Me gusta el equipo y sobre todo creo que Borja también nos está dando, digamos… más control con el balón, que también es el fútbol que me gusta, sin ser un fútbol exagerado como el que hace Guardiola o Luis Enrique del supercontrol con balón, pero entre eso y no hacer nada, hay un punto intermedio y creo que Borja ha estado dotando al equipo de ese punto intermedio.
Un poco más sobre nuestro capitán

Ahora que está retirado del fútbol sigue siguiendo al Sporting, pero tendrás más hobbies. ¿Puedes hablarnos un poco más de ellos ahora que tienes más tiempo para dedicarles?
Hobbies como tal yo… hago pádel, pero no digamos que es mi hobby, no sé cómo explicarlo. Hago pádel por mantenerme en forma, sudar un poco, hacer deporte y tal, porque toda mi vida hice deporte y si no hago deporte, pues parece que el día estoy deprimido. Entonces hago deporte y ya me siento como realizado, digamos. Pero no diría un hobby, para mí no es un hobby, es un pasatiempo que me gusta y lo disfruto.
Buscando un poco sobre ti, habíamos encontrado que te gustaba muchísimo la música. ¿Podrías decirnos qué canciones para ti son indispensables? Y una que sea tu favorita, que te identifiques con ella, por así decirlo.
Tendré que ir a Spoty a mirar, no sé. A ver, yo. No sé… Violadores del Verso, yo me crié con Violadores del Verso y de ese grupo, no sé, cualquiera, la verdad es que que hay discos muy buenos de ellos. Pero bueno, a día de hoy escucho mucho también de rap, no solo a ellos, tendría que mirar en Spoty. Pero bueno, ahora mismo estoy escuchando mucho a MDE Click, que sacó un nuevo álbum y que se llama Teléfono Kosher y está muy bien.
Siguiendo con esto de la música, ¿tú eras el típico que antes de un partido te ponías música para motivarte o ibas al partido sin música ni nada?
No, no, yo sin música y sin nada. A mí la música me gusta escucharla tranquilo y sabiendo lo que dicen analizándola y tal. En esos momentos de partido de tanta tensión y tanta concentración, yo probaba a escuchar música y no me enteraba de la música que estaba escuchando, entonces no me gustaba escuchar música, lo que hacía era concentrarme en mí mismo y estar concentrado. De la concentración que usaba para el partido, pues si ponía música no me enteraba de la música. Entonces dije: “fuera, no escucho música.”
Ahora que te has retirado del fútbol, ¿te gustaría dentro de unos años estar como entrenador como han hecho tus exjugadores del Sporting?
A ver, me gusta el fútbol, pero no me veo en esa. A día de hoy no me veo. Nunca digas nunca, pero no me veo de entrenador. Me gusta el fútbol, me gusta entenderlo, analizarlo, ver por qué pasan ciertas cosas o por qué ciertas situaciones del juego, pero es que ser entrenador lo veo complicado y hoy en día yo no me veo en ese nivel para poder ser entrenador. Pero no digo que no me guste.
¿Cuál dirías que fue tu mejor temporada a nivel futbolístico?
En la época del Eibar, la verdad que estuve… sí, estuve a buen nivel y me sentí muy cómodo en el club. Es un club normal que te hacen sentir pues importante, te dan valor a ti como persona que para mí es lo más importante. Y luego el año de Ramírez aquí yo creo que también, ya con 34 años, casi 35, pues joer tampoco es por fliparme, pero creo que estuve bien, a buen nivel. Me quedaría con esos dos.
¿Qué se siente vivir un derbi de Roma?
A ver. Responsabilidad porque representas a un equipo de fútbol que es la Roma en ese caso y pues mucha tensión, digamos, pero a nivel de sentimiento yo siento mucho más un Sporting-Oviedo, pero el Roma-Lazio pues eso, responsabilidad y tensión.
¿Tienes algún gol que digas tú que lo tienes todo el día en mente, que es el que más orgulloso te hace sentir?
Contra el Oviedo en el derbi, ese es para mí el mejor gol que metí en mi carrera. Porque encima fue guay, fue buen gol, y luego más contra el Oviedo, pues para mí es. No es que esté todo el día pensando en él, pero lo tienes presente. Si me preguntan y tal, para mí es el mejor.
Me gustaría preguntarte por cómo vives ser un referente, que te paren, que… Eres un referente tanto para el sportinguismo como para los jugadores y los niños. ¿Qué se siente?
No sabría… Es que normalidad, como siempre digo, yo le doy normalidad a las cosas, no me creo más que nadie. Agradecido porque la gente me tenga cariño y que joder, también es ilusión que te quiera la gente y tal, pero que yo no pretendo nada, ¿sabes? No fuerzo nada las situaciones ni nada, sino yo me muestro como soy y luego que la gente se sienta identificada contigo, en cierta manera con ciertas cosas o tal, pues para mí es un orgullo. Pero yo creo que lo mejor que hago es que yo le doy normalidad y a ver que también te llena de orgullo que la gente te tenga de referente, no te voy a mentir, pero yo intento darle normalidad y mira, hoy vengo aquí, estoy con vosotros sentado y ya está, como uno más, no hay nada de especial.
Dende Puxu Nortizu queremos agradece-yos a Cote y Sara toles facilidaes que nos punxeron pa facer la entrevista. Ensin la so colaboración nun sería posible traevos esti conteníu qu'esperamos que vos preste.
DE NÓS, PA VÓS 🔴⚒️⚪
.png)